El jardín consta de cuatro arriates bordeados de boj cuyo diseño general, destinado a ser visto desde la primera planta del palacio episcopal, representa una mitra de obispo. Hacia 1787 se diseñó alrededor una alameda sombreada por tilos, que reproduce en su disposición las formas curvas de la mitra.
Después de la Revolución y durante buena parte del siglo XIX, el jardín del obispado fue prácticamente abandonado. En 1910, la Ciudad de Meaux, que había adquirido el palacio episcopal y sus dependencias, decidió restaurar el jardín y abrirlo al público.
Allí podemos admirar la rosa de Bossuet y el pabellón en el que este último solía descansar en el jardín des Remparts.
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