Este lugar de peregrinaje celebra la memoria de San Mathurin que nació aquí en el siglo III. Era de una familia pagana, pero se convirtió a la religión cristiana. Instruyó a sus padres y muy pronto adquirió una gran reputación de santidad. Ahora bien, se cuenta que la hija del emperador de Roma, Teodora, fue poseída por un demonio que declaró que sólo se iría con la intervención de San Mathurin.
Este último, mandado llamar por el Emperador, curó a su hija pero murió en Roma, desde donde se trajo su cuerpo. Depositado en Larchant en una capilla, fue rápidamente objeto de una gran veneración. Se invocaba a San Mathurin para la curación de los locos y el peregrinaje fue uno de los más célebres de Francia en la Edad Media, sobre todo en la ruta de Santiago de Compostela. Seis reyes de Francia peregrinaron a Larchant: Carlos IV, Luis XI, Carlos VIII, Francisco I dos veces, Enrique II y Enrique III. El peregrinaje actual tiene lugar todos los años, el lunes de Pentecostés. |